¿Qué queda?

Una tristeza feroz me afecta, con sus emociones, sus recuerdos, los buenos sumándose a los malos, y todos formando parte de un equipaje que siempre llevo conmigo. Y ahora de nuestra vida en común ¿qué queda? El duelo por tu pérdida. ¿Qué queda? quizás las ganas de los viajes que planeamos juntos. Ojalá fuera así. Pero no, ahora no tengo ganas de viajar, puesto que mi equipaje es demasiado pesado.

Entonces ¿Qué queda?

Queda 

este mar que parece alejarse y que siempre vuelve a una orilla cualquiera,

este mar intranquilo, cambiando de color a menudo, copiando del cielo,

Queda

este mar ruidoso, rompiéndose contra las rocas,

este mar que esconde entre sus olas un ojo rojo: el sol al levantarse,

este mar que sigue rugiendo en el silencio oscuro de una noche sin estrellas,

Queda

este mar que ola tras ola me trae su voz y parece devolverme también la tuya,

este mar que aún estará allí una mañana detrás de otras miles,

Queda

este mar que me hace daño, y que me arrastra y me suelta los pies,

ese mar encantador como una sirena de Ulises, que se aprovecha de mi debilidad,

Queda

este mar que me traerá gotas de agua como lágrimas,

Queda

este mar…. frente al que estoy sola.

Raffaella Bolletti