Milán, el nuevo Cervantes

¡Qué belleza!

Estoy delante del nuevo Cervantes de Milán. Es más hermoso que el de la vía Dante, más milanés. Por supuesto, el antiguo estaba cargado de recuerdos, de felicidad, de alegrías, de historia, pero hay que mirar hacia el futuro, tenemos que volver a partir, necesitamos juventud, necesitamos belleza.

No me lo imaginaba, las fotos que había visto nos mostraban sobre todo el patio interior, muy hermoso, pero hay mucho más. Tomé el tranvía 16 que se detiene frente a mi puerta, y haciendo dos paradas más que antes, desembarco en Missori, junto al hermoso jinete que parece venir de la batalla de Waterloo y la salida del metro, línea 3. Dando unos pasos por la calle Zebedia hacia la plaza San Alessandro, surge una pequeña calle a la izquierda, vía Achille Mauri y allí está, delante de mí, en el número 2a con la bandera española que flota sobre la entrada.

Entro y el impacto es positivo: 2 hermosas columnas dóricas, una escalera de caracol, una hermosa planta y una recepción en un decorado uniformemente blanco donde destaca el logo rojo del Cervantes. Esperaba encontrar a Ana, Ana López, pero no había nadie, entro un poco más en el pasillo y encuentro una vista del patio y el tronco gigantesco de su maravillosa glicinia. Es entonces cuando veo detrás de mí la animada oficina de la secretaría, y a la misma Ana hablando concentrada por teléfono. 

Como la llamada se prolonga, me aventuro y subo al primer piso. Alrededor del patio interior de un ocre bien milanés, la majestuosa glicinia se puede ver desde las diferentes oficinas y aulas que lo rodean con un balcón (una ringhiera) que acentúa el color local de la arquitectura. 

Una pacífica calma emana de la blancura general, busco la oficina de la directora, Teresa Iniesta, pero no la encuentro, me confirman que está en el edificio. Quiero saludarla y felicitarla. Es a ella a quien debemos este milagro, este nuevo Cervantes, concebido e inventado durante la pandemia en circunstancias muy difíciles, y no es sólo un nuevo edificio, sino que refleja muy bien la novedad en el enfoque y la visión de un instituto moderno y orientado al futuro. 

Mientras tanto, Ana se ha unido a mí, tomamos algunas fotos más y continuamos la visita. Me hace descubrir el ascensor que está en el lado contrario por el que entré, y es en la planta baja donde Teresa me hace señas mientras fotografío el patio. Finalmente, todos los demás presentes se manifiestan, están ocupados preparando una reunión que va a comenzar pronto y en la que Ana debe participar. Así que tengo que irme…

El nuevo Cervantes está listo, la biblioteca y la zona de cultura se están preparando en un edificio cercano, estoy seguro de que, una vez más, nos asombrarán. Nos vemos en septiembre.

Gracias, Teresa, gracias a todo el equipo.


Jean Claude Fonder

Massimiliano Gaspari presenta: Ruandi de Gerardo Fulleda León

Milán, 23 de julio de 2018.
Semana de Cuba en el festival Latino 
Americano.

http://www.italia-cuba.it

POETA. Un árbol no es el monte
como la gota no es río,
dame tu mano de hermano
y seremos monte y río.
Un pétalo no es rosa
como un ave no hace nido,
dame tu mano de hermano
y seremos rosa y nido.
Un grano no es la playa
como la nube no es cielo,
dame tu mano de hermano
y seremos playa y cielo.

¡Buenas tardes tengan todos los presentes! Hoy quiero contarles la leyenda de un muchacho. No fue príncipe ni sabio. Pero pudo ser aquel que cruza a tu lado y construye ese edificio que nos hace levantar los hombros con asombro. Quizás el que te enseña con amor o el que une con un lazo muy fuerte y delicado esos sonidos, silencios y palabras que canción llamas. …

POETA. Un albero non é il monte
come la goccia non é il fiume,
dammi la tua fraterna mano
e saremo monte e fiume.
Un petalo non é la rosa
come un uccello non é il nido,
dammi la tua fraterna mano
e saremo rosa e nido.
Un granello di sabbia non é la spiaggia
come la nuvola non é il cielo,
dammi la tua fraterna mano
e saremo spiaggia e cielo.

Che tutti i presenti godano di una buona sera! Oggi desidero raccontarvi la leggenda di un ragazzo. Non fu un principe né un saggio. Pera avrebbe potuto essere una di quelle tante persone che cié passata di fianco e che ha costruito quel palazzo laggiú che ci fa alzare lo sguardo con stupore. Forse é una di quelle persone che, con amore, ti offre i suoi insegnamenti o forse é quella persona che unisce con un laccio molto forte e delicato questi suoni, questi silenzi e queste parole che chiamiamo canzoni. …


Poniéndonos al día con Gerardo Fulleda León

de Darrelstan Ferguson
The University of the West Indies, Mona Campus

“Soy transgresor. No me gusta el centro . . . Me interesa lo que está en la periferia, todo lo que se ve dañado, todo lo que está marginado, sea el hombre, sea el negro, sea la mujer, sean las personas con sensibilidades o peculiaridades diversas. Eso es lo que me interesa porque no soy perfecto.” – Gerardo Fulleda León

Gerardo Fulleda León es uno de los más destacados dramaturgos de Cuba. Pertenece a una generación de escritores afrocubanos, entre ellos se destacan las poetisas, Nancy Morejón y Georgina Herrera, el dramaturgo Eugenio Hernández Espinosa y el cineasta Sergio Giral, todos centrados en los discursos de la cultura e identidad afrocubana en sus obras. El teatro de Fulleda trata el tema del negro con una visión personal, nacional y universal. Sus piezas se sitúan principalmente en la historia y revelan una riqueza de mitos, ritos y leyendas que acentúan la retención e hibridez de la cultura africana en la diáspora. Su mundo teatral es llena de música, entretenimiento, un lenguaje poético y humor agudo y se ve ejemplificado en todo su quehacer, así como en la obra singular, Chago de Guisa (1989). De esta obra obtuvo el reconocido premio, Casa de las Américas en 1989.
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Jean Claude Fonder

Las estaciones

Fue une verdadero regalo en verano: En una iglesia de Milán, San Pietro in Gessate, Fabio Bondi y su conjunto Europa Galante interpretaron magistralmente Las cuatro estaciones” de Antonio Vivaldi. El famoso músico en esta obra es particularmente innovador, su música es descriptiva más que melódica. Bastará leer durante la escucha los sonetos que la inspiraron.

He asociado a este obra maestra musical, “Canción de otoño” de Paul Verlaine que es  también muy descriptivo con la música de sus palabras  y “La cometa” de Francisco Jose de Goya y Lucientes, que evoca admirablemente, para mi, con su luz y sus colores,  la ambiente de la obra de Vivaldi.

La cometa. Francisco Jose de Goya y Lucientes (1777-1778)

Ce fut un vrai régal en été: Dans une église de Milan, San Pietro in Geste, Fabio Bondi et son ensemble Europa Galante interprétèrent magistralement “Les quatre saisons” de Antonio Vivaldi. Le célèbre musicien dans cette oeuvre est particulièrement innovateur, sa musique est descriptive plus que mélodique. Il suffira durant l’écoute de lire les sonnets qui la inspirèrent.
J’ai associé à ce chef d’oeuvre musical, “Canción de otoño” de Paul Verlaine qui lui aussi est très descriptif avec la musique de ses mots et “La compta” de Francisco Jose de Goya y Lucites, qui évoque admirablement, selon moi, avec sa lumière et ses couleurs,  l’atmosphère de l’oeuvre de Vivaldi.


“LAS CUATRO ESTACIONES” DE ANTONIO VIVALDI  ACCADEMIA BIZANTINA – STEFANO MONTANARI

(He tenido que substituir la interpretación de Fabio Bondi por la de Stefano Montanari que me ha siempre encantado).

LA PRIMAVERA

Allegro
Voici le Printemps,
Que les oiseaux saluent d’un chant joyeux.
Et les fontaines, au souffle des zéphyrs,
Jaillissent en un doux murmure.

Ils viennent, couvrant l’air d’un manteau noir,
Le tonnerre et l’éclair messagers de l’orage.
Enfin, le calme revenu, les oisillons
Reprennent leur chant mélodieux.

Largo
Et sur le pré fleuri et tendre,
Au doux murmure du feuillage et des herbes,
Dort le chevrier, son chien fidèle à ses pieds.

Allegro
Au son festif de la musette
Dansent les nymphes et les bergers,
Sous le brillant firmament du printemps.

Allegro
Llegó la primavera y de contento
las aves la saludan con su canto,
y las fuentes al son del blanco viento
con dulce murmurar fluyen en tanto.

El aire cubren con su negro manto
truenos, rayos, heraldos de su adviento,
y acallándolos luego, aves sin cuento
tornan de nuevo a su canoro encanto.

Largo
Y así sobre el florido ameno prado
entre plantas y fronda murmurante
duerme el pastor con su fiel perro al lado.

Allegro
De pastoral zampoña al son chispeante
danzan ninfa y pastor bajo el techado
de primavera al irrumpir brillante.

L’ESTATE

Allegro non molto – Allegro
Sous la dure saison écrasée de soleil,
Homme et troupeaux se languissent,
et s’embrase le pin.
Le coucou se fait entendre, et bientôt
d’une seule voix
Chantent la tourterelle et le chardonneret.

Zéphyr souffle doucement, mais, tout à coup,
Borée s’agite et cherche querelle à son voisin.
Le pâtre s’afflige, car il craint
L’orage furieux, et son destin.

Adagio – Presto – Adagio
À ses membres las, le repos est refusé :
La crainte des éclairs et le fier tonnerre
Et l’essaim furieux des mouches et des taons.

Allegro
Ah, ses craintes n’étaient que trop vraies,
Le ciel tonne et fulmine et la grêle
Coupe les têtes des épis et des tiges.

Allegro non molto – Allegro
Bajo dura estación del sol ardida
mústiase hombre y rebaño
y arde el pino;
lanza el cuco la voz
y pronto oída
responden tórtola y jilguero al trino.

Sopla el céfiro dulce y enseguida
Bóreas súbito arrastra a su vecino;
y solloza el pastor, porque aún cernida
teme fiera borrasca y su destino.

Adagio – Presto – Adagio
Quita a los miembros laxos su reposo
el temor a los rayos, truenos fieros,
de avispas, moscas, el tropel furioso.

Allegro
Sus miedos por desgracia son certeros.
Truena y relampaguea el cielo y grandioso
troncha espigas y granos altaneros.

L’AUTUNNO

Allegro
Par des chants et par des danses,
Le paysan célèbre l’heureuse récolte
Et la liqueur de Bacchus
Conclut la joie par le sommeil.

Adagio molto
Chacun délaisse chants et danses :
L’air est léger à plaisir,
Et la saison invite
Au plaisir d’un doux sommeil.

Allegro
Le chasseur part pour la chasse à l’aube,
Avec les cors, les fusils et les chiens.
La bête fuit, et ils la suivent à la trace.

Déjà emplie de frayeur,
fatiguée par le fracas des armes
Et des chiens, elle tente de fuir,
Exténuée, mais meurt sous les coups.

Allegro
Celebra el aldeano a baile y cantos
de la feliz cosecha el bienestar,
y el licor de Baco abusan tantos
que termina en el sueño su gozar.

Adagio molto
Deben todos trocar bailes y cantos:
El aire da, templado, bienestar,
y la estación invita tanto a tantos
de un dulcísimo sueño a bien gozar.

Allegro
Al alba el cazador sale a la caza
con cuernos, perros y fusil, huyendo
corre la fiera, síguenle la traza;

Ya asustada y cansada del estruendo
de armas
y perros, herida amenaza
harta de huir, vencida ya, muriendo.

L’INVERNO

Allegro non molto
Trembler violemment dans la neige étincelante,
Au souffle rude d’un vent terrible,
Courir, taper des pieds à tout moment
Et, dans l’excessive froidure, claquer des dents;

Largo
Passer auprès du feu des jours calmes et contents,
Alors que la pluie, dehors, verse à torrents;

Allegro
Marcher sur la glace, à pas lents,
De peur de tomber, contourner,

Marcher bravement, tomber à terre,
Se relever sur la glace et courir vite
Avant que la glace se rompe et se disloque.

Sentir passer, à travers la porte ferrée,
Sirocco et Borée, et tous les Vents en guerre.
Ainsi est l’hiver, mais, tel qu’il est, il apporte ses joies.

Allegro non molto
Temblar helado entre las nieves frías
al severo soplar de hórrido viento,
correr golpeando el pié cada momento;
de tal frió trinar dientes y encinas.

Largo
Pasar al fuego alegres, quietos días
mientras la lluvia fuera baña a ciento;

Allegro
caminar sobre hielo a paso lento
por temor a caer sin energías.

Fuerte andar, resbalar, caer a tierra,
de nuevo sobre el hielo ir a zancadas
hasta que el hielo se abra en la porfía.

Oír aullar tras puertas bien cerradas
Siroco, Bóreas, todo viento en guerra.
Esto es invierno, y cuánto da alegría.

“CANCIÓN DE OTOÑO” (CHANSON D’AUTOMNE),
DE PAUL VERLAINE

Chanson d’Automne

 

Les sanglots longs
des violons
de l’automne
blessent mon coeur
d’une langueur
monotone.

Tout suffocant
et blême, quand
sonne l’heure,
je me souviens
des jours anciens
et je pleure.

Et je m’en vais
au vent mauvais
qui m’emporte
deçà, delà,
pareil à la
feuille morte.

De Poèmes saturniens,1866

Canción de otoño

 

Los sollozos más hondos
del violín del otoño
son igual
que una herida en el alma
de congojas extrañas
sin final.

Tembloroso recuerdo
esta huida del tiempo
que se fue.
Evocando el pasado
y los días lejanos
lloraré.

Este viento se lleva
el ayer de tiniebla
que pasó,
una mala borrasca
que levanta hojarasca
como yo.

De Poemas saturninos, 1866.
Versión de Carlos Pujol


Jean Claude Fonder

La mirada

Dos enormes fotografías de pinturas barrocas ornaban las paredes de uno de los bares del barco. Estábamos de crucero. Una de ellas representaba “Los músicos” de Caravaggio, la otra, no nos acordamos de qué  pintor se trataba, aunque el estilo era muy similar. Lo que más nos fascinaba de ella era la mirada del personaje del sombrero situado al lado del dios Baco. Una mirada obsesiva y a la vez irónica que nos cautivaba cada vez que pasábamos delante de ella. Tomamos a menudo el aperitivo en ese bar.

Diego Velázquez, El triunfo de Baco (Los Borrachos) Museo del Prado, 1629

Deux énormes photographies de peintures baroques ornaient las parois d’un bar sur le bateau qui nous emmenait en croisière. L’une d’entr’elles représentait “Les musiciens” de Caravagge, l’autre nous ne nous rappelions pas quel peintre elle reproduisait, bien que le style était similaire. Ce qui nous fascinait dans celle-ci c’était le regard du personnage central avec chapeau qui était à côté du dieu Bacchus. Un regard obsessif et ironique tout à la fois qui nous captivais chaque fois que nous passions devant elle. Nous prîmes souvent l’apéritif dans ce bar. 

Os propongo tres obras: “Los borrachos” de Diego Velázquez, “El borracho” de Guy de Maupassant y “Amsterdam” de Jacques Brel.

Le vent du nord soufflait en tempête, emportant par le ciel d’énormes nuages d’hiver, lourds et noirs, qui jetaient en passant sur la terre des averses furieuses.
La mer démontée mugissait et secouait la côte, précipitant sur le rivage des vagues énormes, lentes et baveuses, qui s’écroulaient avec des détonations d’artillerie. Elles s’en venaient tout doucement, l’une après l’autre, hautes comme des montagnes, éparpillant dans l’air, sous les rafales, l’écume blanche de leurs têtes ainsi qu’une sueur de monstres.
L’ouragan s’engouffrait dans le petit vallon d’Yport, sifflait et gémissait, arrachant les ardoises des toits, brisant les auvents, abattant les cheminées, lançant dans les rues de telles poussées de vent qu’on ne pouvait marcher qu’en se tenant aux murs, et que les enfants eussent été enlevés comme des feuilles et jetés dans les champs par-dessus les maisons.
On avait halé les barques de pêche jusqu’au pays, par crainte de la mer qui allait balayer la plage à marée pleine, et quelques matelots, cachés derrière le ventre rond des embarcations couchées sur le flanc, regardaient cette colère du ciel et de l’eau.
Puis ils s’en allaient peu à peu, car la nuit tombait sur la tempête, enveloppant d’ombre l’Océan affolé, et tout le fracas des éléments en furie.
Deux hommes restaient encore, les mains dans les poches, le dos rond sous les bourrasques, le bonnet de laine enfoncé jusqu’aux yeux, deux grands pêcheurs normands, au collier de barbe rude, à la peau brûlée par les rafales salées du large, aux yeux bleus piqués d’un grain noir au milieu, ces yeux perçants des marins qui voient au bout de l’horizon, comme un oiseau de proie.
Un d’eux disait:
– Allons, viens-t’en, Jérémie. J’allons passer l’temps aux dominos. C’est mé qui paye.
L’autre hésitait encore, tenté par le jeu et l’eau-de-vie, sachant bien qu’il allait encore s’ivrogner s’il entrait chez Paumelle, retenu aussi par l’idée de sa femme restée toute seule dans sa masure. … (+)

El viento del norte soplaba tempestuoso, arrastrando por el cielo enormes nubes invernales, pesadas y negras, que arrojaban al pasar sobre la tierra furiosos chaparrones.
El mar encrespado bramaba y azotaba la costa, precipitando sobre la orilla olas enormes, lentas y babosas, que se desplomaban con detonaciones de artillería. Llegaban suavemente, una tras otra, altas como montañas, esparciendo en el aire, bajo las ráfagas, la espuma blanca de sus crestas, igual que el sudor de un monstruo.
El huracán se precipitaba en el vallecito de Yport, silbaba y gemía, arrancando las pizarras de los tejados, rompiendo los sobradillos, derribando las chimeneas, lanzando por las calles tales rachas de viento que sólo se podía andar sujetándose a las paredes, y capaces de levantar a                                                                                           un niño como si fuera una hoja y de arrojarlo al campo por encima de las casas.
Las barcas de pesca habían sido sirgadas hasta el pueblo, por miedo al mar que iba a barrer la playa cuando subiese la marea, y algunos marineros, ocultos tras el redondo vientre de las embarcaciones tumbadas de costado, contemplaban a aquella cólera del cielo y del agua.
Después se marchaban poco a poco, pues la noche caía sobre la tormenta, envolviendo en sombras el océano enloquecido, y todo el estruendo de los irritados elementos.
Quedaban aún dos hombres, las manos en los bolsillos, encorvados bajo la borrasca, el gorro de lana calado hasta los ojos, dos corpulentos pescadores normandos, con una sotabarba áspera, con la piel quemada por las saladas ráfagas de alta mar, de ojos azules con una pinta negra en el centro, esos ojos penetrantes de los marinos que ven a lo lejos en el horizonte, como un ave de presa.
Uno de ellos decía:
-Hala, vente, Jérémie. ¿Qué tal si echamos una partida de dominó? Yo pago.
El otro vacilaba aún, tentado por el juego y el aguardiente, sabiendo perfectamente que iba a emborracharse una vez más si entraba en la taberna de Paumelle, contenido también por la idea de su mujer, que se había quedado completamente sola en la casucha. … (+)

(Guy de Maupassant, L’ivrogne)

Jacques Brel, Amsterdam escuchar

Jean Claude Fonder

Impresiones

“Soy un impresionista, quiero decir que disfruto del arte a través de mis impresiones. Creo que cualquier obra tiene que hablarme con lenguaje propio: la literatura, el teatro, la música, la pintura, la escultura, la  arquitectura, el cine, la fotografía …
Me gusta confrontarme directamente con la obra, probar sensaciones, conmoverme ante de ella sin recurrir a ningún elemento intelectualista o reflexivo. Dejando así que solo la obra, y eventualmente su contexto y mi capital cultural personal, puedan enriquecer nuestra relación. Relación que, por este motivo, será única e irrepetible en el tiempo y en el espacio.”

Joaquim Sunyer, El maquillaje, 1907
Joaquim Sunyer, El, 1907

«Je suis un impressionniste, ce qui signifie que j’apprécie l’art au travers de mes impressions. Je crois que tout art doit s’exprimer avec le langage qui lui est propre: la littérature, le théâtre, la musique, la peinture, la sculpture, l’architectura, le cinema, la photographie …
Il me plait de me confronter directement avec l’oeuvre, d’éprouver des sensations, de m’émouvoir devant elle sans recourir à aucun élément intellectualiste ou réflexif. De façon que seule l’oeuvre, et éventuellement son contexte et mon capital culturel personnel, peuvent enrichir notre relation. Relation qui, pour ce motif, sera unique et impossible à reproduire.»

Os propongo tres obras: “El maquillaje” de Joaquim Sunyer, un extracto de “Sodome et Gomorrhe” de Marcel Proust y el preludio de “Pelléas et Mélisande” de Claude Debussy.

« Quel chef-d’œuvre que Pelléas ! s’écria Mme de Cambremer, j’en suis férue » ; et s’approchant de moi avec les gestes d’une femme sauvage qui aurait voulu me faire des agaceries, s’aidant des doigts pour piquer les notes imaginaires, elle se mit à fredonner quelque chose que je supposai être pour elle les adieux de Pelléas, et continua avec une véhémente insistance comme s’il avait été d’importance que Mme de Cambremer me rappelât en ce moment cette scène, ou peut-être plutôt me montrât qu’elle se la rappelait. « Je crois que c’est encore plus beau que Parsifal, ajouta-t-elle, parce que dans Parsifal il s’ajoute aux plus grandes beautés un certain halo de phrases mélodiques, donc caduques puisque mélodiques. — Je sais que vous êtes une grande musicienne, Madame, dis-je à la douairière. J’aimerais beaucoup vous entendre. »

“-¿Qué obra maestra, Peleas! -exclamó la señora de Cambremer-. Estoy amartelada”; y acercándoseme con los gestos de una mujer salvaje que hubiese querido hacerme melindres, ayudándose con los dedos para picar las notas imaginarias, se puso a tararear algo que supuse debía ser para ella los adioses de Péleas, y continuó con una insistencia vehemente, como si fuese importante que me recordara la escena en ese momento o mejor, me demostrase que la recordaba. “Creo que es más hermoso aún que Parsifal -agregó-, porque en Parsifal, junto a grandes bellezas se encuentra un halo de frases melódicas; por consiguiente, caducas ya que melódicas”. “-Sé que es usted muy música, señora -le dije a la dueña-. Me agradaría mucho poder oírla”.

(Marcel Proust, Sodome et Gomorrhe)

Claude-Debussy-al-piano
Debussy: Pelléas et Molisane: escuchar

Jean Claude Fonder