
Siempre he tenido una ambición muy clara: quiero ser el mejor novio del mundo.
No el mejor novio de mi barrio. El mejor del mundo entero.
La idea me vino cuando tenía once años, al escuchar a mi tía con sus amigas decir durante un té:
—Los hombres no saben ser novios.
Dejé el dulce que estaba gustando y pensé: pues sí, ¡yo sí sabré!
¡Yo voy a ser el mejor novio del globo terráqueo!
Desde entonces sigo preparándome.
He leído muchos libros: «Cómo entender a tu pareja», «Mil frases románticas imprescindibles», «Comunicación emocional avanzada». Incluso leí por error Cría de conejos domésticos. Lo terminé, por si acaso.
Además, llevo un cuaderno rojo; voy a por mi obra definitiva: el Manual de Manuel
MANUAL DEL NOVIO IDEAL
Capítulo 1: Escuchar siempre.
Capítulo 2: Nunca discutir.
Capítulo 3: Decir “tienes razón” incluso cuando no se entienda la pregunta.
Capítulo 4: Regalar flores sin motivo.
Un día, leyendo un libro de ciencias naturales, descubrí algo muy interesante: muchos animales, cuando sienten un terror extremo y no saben cómo reaccionar, se quedan completamente inmóviles y se hacen los muertos. Es una estrategia de supervivencia bastante eficaz.
Me pareció una idea muy inteligente.
Un día conocí a María en una librería.
—¿Qué haces? —me preguntó al ofrecerle nuestro primero café.
—Estoy estudiando para ser el mejor novio del mundo.
Empezamos a salir.
Una noche, durante una conversación, María me miró muy seria.
—Manuel, ¿tú qué quieres?
Abrí mentalmente mi manual.
No había nada sobre eso.
Sentí un pánico enorme.
Entonces recordé lo que había leído en el libro de ciencias naturales.
Así que me quedé completamente inmóvil en el sofá.
Sin hablar.
Sin moverme.
María me miró unos segundos.
—Manuel… ¿te estás haciendo el muerto?
No respondí.
Ella suspiró.
—Eso funciona con los animales —dijo—. Con los novios no.
Esa noche volví a casa pensativo.
Abrí mi cuaderno rojo y escribí una nueva regla.
Prologo: No es tan fácil ser el mejor novio del mundo.
La mayoría de los autores que participan en esta revista han colaborado a la creación del libro:





















