Yo soy una ninfea

CLAUDE MONET (1840-1926) Ninfeas beues – Musée Marmottan

Yo soy una ninfea rosa, flotando en un lago pequeño entre ninfeas azules.

Meditando, meditando, transformándome ahí me quedo: llegan las ninfeas blancas a mi encuentro y las espero con alegría. Hace mucho calor, pero el agua nos refresca evaporando el sol. Mi Alma se encuentra allí con el gran pintor.

Simonetta Ferrante

Un encuentro en el río

El Río no tenía fin, parecía infinito de verdad, una cantidad de agua descomunal parecía no moverse hacia ninguna dirección. Por la noche pequeños peces luminosos saltaban haciendo sus exhibiciones delante nuestros ojos pasmados. Las pirañas nadaban tranquilas, no dándose cuenta que serían comidas por la noche. Aves llenas de colores vívidos aparecían solas o en grupos en el cielo o sobre los árboles alrededor de nosotros. Todo parecía extraño e irreal: el río Amazonas continuaba su vida entre los escasos seres humanos que allí vivían o lo visitaban. Yo volví a mi casa con un fuerte recuerdo todavía impreso en mi corazón.

Simonetta Ferrante

Gente al sol

La gente en el sol de Edward Hopper

La gente se quedó pasmada mirando el sol, que desprendía una extraña luz y un calor descomunal: poco a poco todo se pusieron rígidos como estatuas hiperreales, ya no eran seres humanos, el tipo leyendo un libro tampoco se salvó. Toda la superficie terrestre se encontraba como un museo de escultura. En un silencio absoluto y espantoso. Pero en el centro de una selva desconocida en Colombia, unos niños se encontraban jugando con animales y hablando entre ellos. La selva era tan oscura que los rayos del sol no pudieron matarlos. Todavía no se sabe si la vida podrá volver a empezar sobre nuestro planeta, pero toda las galerías y museos del mundo están llenas de esculturas hiperrealistas.

Simonetta Ferrante

La casa del árbol rojo

La maison à l’arbre rouge de LÉO GAUSSON (1860-1944)

Estos últimos días, veía todo en blanco y negro, como en viejas fotografías. Despertándome esta mañana, de repente vi todo de colores muy vivos, irreales, incluso las sombras eran coloradas, sobre mi nariz tenía unas gafas extrañas que no podía quitarme y había palabras flotando por la atmósfera explicando que seres de otros planetas las habían enviado para ayudarnos contra el Coronavirus.

Simonetta Ferrante

Futuro

En Brasil el Fotógrafo Sebastiao Salgado y su mujer han replantado 600 hectáreas de foresta tropical

Cuando yo era joven, el futuro se presentaba como un arcoíris de colores. Ahora, nuestro futuro parece un agujero negro y amenazante, con todos los colores que teníamos antes totalmente cancelados.

Cuando éramos jóvenes, el futuro se podía dibujar más o menos exactamente, con la seguridad que daba eso y nos mostraba un camino; ahora todo parece dudoso, improvisado.

El agujero negro podría comernos de repente y dejarnos sin futuro.

En el momento presente no podemos programar ni tan siquiera el futuro próximo, nada de vacaciones, tenemos que quedarnos donde estamos.

Todas nuestras citas y las de nuestros amigos han sido retrasadas. ¿Pero hasta cuándo?

Simonetta Ferrante………………..

Un día particular

Hoy me desperté a las seis de la mañana, me levanto, tomo mis píldoras, me muevo al ritmo de una tortuga. Vuelvo a mi cama, inspiro, no quiero empezar el día y allí estoy, parada, esperando que llegue la realidad, la realidad que no es placentera, se me pone un nudo en la garganta.

Los sonidos han desaparecido, el nuevo silencio es una parte sórdida que uno tiene que aceptar. Cada acto y cada movimiento se vuelve precioso y más consciente.

Aprecio los objetos en mi casa, tienen colores que nunca he visto, los toco con amor, como reconociéndolos después de tanto tiempo viviendo juntos.

Las noticias llegan por el móvil, pantalla, diarios, te penetran con crueldad descomunal. Videos, siempre más videos que ya no tengo ganas de mirar. El tiempo parece extendido, cristalizado, suspendido.

Es un día particular que se repite desde hace dos semanas y… ¿cuántas veces seguirá repitiéndose? 

Simonetta Ferrante