
Siiiii … el calor amoroso de tu cuerpo inflama mi dolorosa espalda. Siento, veo la dulzura de tus curvas vertiginosas.
Siiiii … tu aliento anhelante excita todos mis sentidos. Mi cuerpo cansado se despierta. Mi sangre se calienta y provoca una reacción que ya no esperaba.
Siiiii … tus palabras tiernas y ardientes penetran mis pensamientos como una poesía fulgurante, irresistible, definitiva. … te amooo.
Nooo, ¿por qué me despiertas? ¿No ves que estoy con mamá?
Jean Claude Fonder

