
Soy Julio, un hombre cualquiera. Soy Asistente en la Oficina de Información y Atención al ciudadano de un ayuntamiendo en el centro de Italia. Mi cargo me facilita conocer a muchas personas y con cada una trato comprender y resolver los problemas burocráticos que ellas me presentan. Enfrentarse a ciudadanos a menudo enfadados, non es tan fácil, para mí es el lado más complicado. A las 13 horas, terminado mi día laboral en el ayuntamiento, salgo de la oficina, y me voy al Centro Hospitalario donde hay niños con enfermedades importantes. Allí me disfrazo de payaso, convirtiéndome en Juanito, me pongo una peluca rubia, una nariz de goma redonda y roja, y en los labios un carmín. Entro en las habitaciones donde están los niños; las paredes pintadas de colores vivos a veces con dibujos de animales. Los niños parecen divertirse mucho, se ríen y tratan de imitarme. A veces traigo algunas narices de goma para regalárselas. Termino de ser el payaso y vuelvo a mi apartamento; descanso un poco y vuelvo a salir. Por la noche me voy a un club muy popular de la ciudad, donde me llaman Gladys. Allí llevo una falda negra, una blusa de rayas blancas y negras y zapatos de tacón. También me pongo una peluca rubia de pelo largo. Es una diversión un poco loca la de vestirme de mujer, pero me ayuda a superar los momentos complicados de la vida. No soy transexual, ¡o tal vez lo sea!
Hoy tengo una cita con mi jefe en el ayuntamiento. Ni idea de por qué el jefe me ha citado en su despacho. Estoy un poco preocupado. ¿Me va a echar un rapapolvo? ¿se ha enterado de mis disfraces y va despedirme? ¿O bien me va a proponer una promoción? Hoy llevo traje de chaqueta y pantalón oscuros, camisa blanca y corbata. Antes de salir me miro al espejo para asegurarme de que todo está perfecto. Qué extraño, veo mi cuerpo, pero no veo mi cara. Y además hay otro yo detrás de mí, también sin rostro. Pero sí veo el reflejo del libro en el espejo. ¿Por qué esa falta de imagen?, ¿dónde estoy? El espejo parece contestarme. ¿Cómo puedo reflejar una imagen tuya? Los humanos tenéis diferentes aspectos, no sois siempre los mismos, sois una mezcla de situaciones. ¿cómo sé quién eres? ¿Julio, Juanito, Gladys, otro?. Ay espejo, tienes razón, a veces ni siquiera yo sé quién soy, a veces me parece que no tengo una identidad mía y temo quedarme en una posible tiniebla, una tiniebla donde somos otros y todos un pedazo de un engaño, el engaño de un espejo.
Raffaella Bolletti

