Las canciones bordadas de Violeta Parra

“lo que fue vino hoy es tinta
lo que fue piel hoy es paño”


Violeta Parra, Décimas


El material utilizado es sencillo: lana de colores vivaces, hilos, agujas, trozos de tela de yute. El punto de tejido, el más simple. Y el gesto, quizás el mismo que aprendió de niña ayudando a su madre en la costura. 

Es en 1959, durante la convalecencia a la que la obliga una grave hepatitis, que Violeta del Carmen Parra Sandoval (Chile, 1917-1967) se dedica a la creación de grandes tapices bordados -Arpilleras- desarrollando una talentosa labor en el campo de las artes visuales que culminará en 1964 en la primera exposición individual de un artista latinoamericano en el Museo de Arte Decorativa del Louvre. 

La inquietud creativa de Violeta la lleva a incursionar en distintos campos del arte. Cantautora, poeta, guitarrista, recopiladora y difusora del folclore nacional y fundadora del Museo Nacional de Arte Folclórico de Concepción, a fines de los años cincuenta explora el mundo de las artes plásticas experimentando técnicas diferentes: cerámica en greda, pintura al óleo, esculturas de alambre, figuras en papel maché, bordado de arpilleras. Su estilo ingenuo, instintivo y sin ambiciones académicas, aparece poblado de personajes y símbolos de la tradición vernácula (popular, campesina, indígena) mezclados con episodios vinculados a sus orígenes humildes y a la actualidad.  Un nuevo lenguaje expresivo a través del cual la artista retoma y expande los temas de su poética: el rescate de los orígenes, la sencilla celebración de la vida cotidiana, la denuncia, el compromiso social.  

Su actividad manual es breve mas intensa. A esta faceta alterna aquella más conocida: recitales, grabaciones, giras internacionales. Entre 1959 y 60 expone en Chile, un aňo después imparte lecciones  de folclore y arpillera en General Pico, un pueblo de la pampa argentina. Expone en Buenos Aires y en 1962 viaja por segunda vez a Europa, acompañada por sus hijos Isabel y Ángel, para participar al Festival de la Juventud por la Paz de Helsinki. Inicia un nuevo periodo de nomadismo. Se divide entre París y Ginebra, donde vive su último compañero el antropólogo y flautista Gilbert Favre; y entre conciertos y grabaciones produce una gran cantidad de esculturas y arpilleras que finalmente, y con enorme esfuerzo organizativo, serán expuestas entre abril y mayo de 1964 en la muestra que en cierto modo concluye la trayectoria plástica de la artista: “Les tapisseries chilliennes de Violeta Parra.”

Estas obras, donadas por sus hijos al Estado de Chile, se encuentran hoy junto a todo su legado creativo en el Museo Violeta Parra de Santiago, inaugurado por la entonces presidenta Michelle Bachelet en 2015.



Adriana Langtry