El lobo y la loba

Un carnero, una oveja y sus dos corderillos, en un camino en medio del bosque oscuro, encontraron una familia de lobos a quienes el hambre atormentaba. En un instante, los feroces animales rodearon a los carneros asustados.

El carnero, para intentar que el destino les perdonase la vida, se dirigió al lobo y le habló más o menos así:

— Hermano lobo, por desgracia la naturaleza ha querido que seáis nuestros depredadores, pero el hombre, nuestro enemigo común, os persigue tanto como nos explota. Hagamos causa común, huyamos juntos de esta especie que destruye alegremente el medio en el que vivimos.

El lobo, sordo a sus súplicas, se arrojó sobre él, lo mató de inmediato y se volvió hacia la oveja y sus corderitos que intentaban esconderse detrás de su madre. La oveja suplicó a su vez:

— Señor lobo, son pequeños y necesitan mi leche.

— Da igual, su carne es más tierna, —respondió el lobo.

Entonces la loba tomó la palabra y gruñó:

— Cállate, estúpido, sólo piensas en atiborrarte. Con el carnero hay suficiente para todos nosotros. La oveja y yo somos iguales, tenemos que proteger a nuestros hijos, defender a nuestra especie. ¿Tú para qué sirves?

Jean Claude Fonder