Nueva vida4

Pensamientos, pensamientos, pensamientos…. aparecen en continuación, de día de noche, son responsables de mi escaso descanso nocturno. Una inquietud sin respuestas…

Todo empezó desde que Rodolfo ya no está. Murió en un accidente aéreo hace 5 años. Un avión de la Delta, vuelo n. 2015. Número que coincidía con la fecha del aniversario de nuestro matrimonio. Tenía que  llegar desde Nueva York el 2 de septiembre 2015 para celebrar juntos nuestras bodas de papel, primer año de matrimonio.

Rodolfo era el amor de mi vida.

Desde entonces vivo cotidianamente con un ansia que se refleja en una actitud de espera y prisa al mismo tiempo como si no tuviera tiempo.

No respiro casi, como si viviera en apnea.

Era un día como otro. Cinco horas de trabajo sin interrupción.

De allí corrí a tomar el tranvía, Tenía que hacer un montón de cosas antes de la noche. El tranvía me hizo esperar 20 minutos aumentando mi ansia.

De carrera fui a la tintorería, a la  peluquería, a hacerme la manicura….Todos preparativos para la noche.

Tenía una cita. Una primera cita.

Por lo general la primera vez se trata de ser perfectas!

Una cita con un hombre.

Mis amigas habían organizado todo.

Después de muchas decepciones, esta vez, me convenció aquella voz al teléfono. Su presentación escrita me había intrigado.

Llegué a la cita en metro.

Con miedo de llegar tarde los últimos metros los hice corriendo y diciéndome  a mí misma que tenía que cambiar algo en mi vida.

Desde lejos vi una figura masculina sentada en un banco de un parquecito leyendo un libro enfrente del bar donde nos habíamos dado cita.

Empecé a frenar. Me preguntaba si nos habríamos reconocido. Nos habíamos visto solo en foto.

Cuando llegué cerca del banco, él levantó sus ojos sonrientes y dijo ¡Hola! Reconocí la voz y yo también sonreí.

Me había calmado, la prisa me había abandonado, finalmente comenzaba a respirar después de un día de apnea.

Sentada en el bar uno frente al otro, sentí profundamente que era el inicio de una nueva vida

Myrna Gil Quintero