
Así bautizamos a aquel viejo tren ruidoso y humeante que todos los días pasaba por delante de la casa. A las ocho de la mañana, con la puntualidad de un reloj, hacía sonar su silbato como si nos estuviera dando los buenos días: ¡Arriba, gandules! ¡Qué son las ocho! Y continuaba sin detenerse con su característico y simpático traqueteo, contoneándose con gracia.
Se había ganado tal sobrenombre por el impresionante porte de la destartalada locomotora que lo encabezaba y que nos hacía recordar el desproporcionado calzado de un clown. Eso, unido a la viveza de los colores de su carrocería roja y verde, ejercía sobre mí tal atracción, que estaba empecinado en no ser otra cosa que maquinista.
Todos los días la esperábamos a la salida de la escuela y, en cuanto la veíamos acercarse, la perseguíamos durante un buen trecho dando gritos y saltos, imitando su “chu-chu” con esa viveza que solo tienen los niños, intentando rivalizar con aquella velocidad pausada de señora respetable. Para nuestro regocijo, la más de las veces éramos correspondidos por algunos de los viajeros que nos saludaban agitando alegremente sus pañuelos a través de las ventanillas de los vagones e incluso, alguna vez, el mismo maquinista nos sorprendió con un “puuu-puuu”, de regalo.
Hace tiempo que el inconfundible traqueteo de su motor no resuena, como tampoco el chirrido agudo de sus ruedas sobre los raíles. Hoy, la locomotora, cariñosamente remozada, se ha convertido en una de las reliquias más preciadas de nuestra historia y se exhibe en el salón principal del Museo Municipal, dispuesta sobre una porción de aquella misma vía por la que transitó durante tantos años. Allí, en el lugar que se merece, Zapatones se yergue orgullosa y se deja querer por todo aquel que la visita. Algunos incluso le hablan con nostalgia de los viejos tiempos y las más de las veces, hasta se sacan fotos con ella.
La mayoría de los autores que participan en esta revista han colaborado a la creación del libro:
- El trabajo hace libre por Graziella Boffini
- Recuerdos en los trenes por Silvia Zanetto
- Tren por Jean Claude Fonder
- Zapatones por Sergio Ruiz
- Tren por Raffaella Bolletti
- El tren silencioso por Patricio Vial
- La littorina por Iris Menegoz
- Ferrocarril del Norte por María Victorio Santoyo
- Estaciones por Blanca Quesada


