Epifania

Algunos estudiantes llegan a ser buenos, otros mediocres y muy pocos no pasan del suficiente ya que por mucho círculo que hagamos cada cerebro tiene sus recursos.

“La rueda es una línea que se curva para llegar a encontrarse en el mismo sitio y consigo misma” — Me dijo Sara.

Y yo, profesor de biología pensé: pues sí, se parece a la vida, a los planetas e incluso a cada una de las células de nuestro cuerpo. Ellas tienden a lo redondo. Empezando por una de las etapas del desarrollo embrionario que ocurre al cuarto día después de la fecundación en humanos. Se llama mórula, es una esfera sólida llena de células que mide menos de doscientas micras.

Entonces tuve una epifanía: recordé una película alemana que se llama Vier minuten. 

La crítica hablaba de una muy buena película. Uno de los críticos utilizó la palabra redonda. El argumento trataba de una mujer mayor que enseña piano a una joven convicta en una cárcel de mujeres para transformar su ira. Era virtuosa tocando el piano y la disciplina la perfeccionó. Le dieron permiso. Tenía cuatro minutos para interpretar una pieza de Schumann en un teatro y ella opto por otra creación llena de pasión. Tocó una composición con variaciones y sonidos de la música negra. Jenny fue aclamada por el público ¿Estaría ya ese coraje impreso en su mórula? 

 — Llegamos a los mismos sitios. Sara, no importa el camino, de la misma manera que cada planeta traza su órbita nosotros transitamos.

 — Habrá que disfrutar de la senda Daniel. Vamos a necesitar al menos dos ruedas.

— ¡Muy buena idea, Sara!,


Blanca Quesada