Psique

El rapto de Psique
William Adolphe Bouguereau (1825 – 1925)

Amor me lleva Alto en el cielo, Amor me lleva.

Me abraza con fuerza. Me estremezco, siento el calor de su cuerpo contra el mío apenas cubierto. Su abrazo me tranquiliza. Con los ojos cerrados inclino mi cabeza contra su hombro. Su amor, el amor de Eros, me envuelve, me protege, una sonrisa dichosa florece en mi rostro. Estoy feliz.

Recuerdo todo lo que sufrí antes de beber ambrosía y recibir de las manos de Zeus mis alas de mariposa. 

El primero que me hizo sufrir fue el mismo Eros, cuando se enamoró de mí tras ser herido con la flecha que debía golpear a un ser monstruoso, por orden de su madre Afrodita, celosa de mi belleza. Me salvó y me escondió en un hermoso palacio sin decirme quién era. Sólo me visitaba de noche y se escapaba antes del amanecer dejándome palpitante de deseo y de amor.

Luego, cuando su madre todavía furiosa, me condenó a todo tipo de pruebas imposibles, como poner en una caja una parte de la belleza de Perséfone, la reina de los infiernos, llevándome casi hasta las puertas de la muerte.

Fue entonces que Eros, mi amor liberado de la cruel Afrodita, me llevó al Olimpo donde Zeus decidió compasivo hacerme diosa y unirme a Eros ante el Panteón de los dioses.

¡Amor mío llévame! ¡A lo más alto del cielo, Amor mío llévame!



Jean Claude Fonder