Un instante incrustado en el tiempo

Claude Monet peignant dans son atelier – Édouard Manet

Trouville

Normandía

Paseo

Hoy el protagonista es el viento; el sol se asoma entre las nubes; el mar es tan imprescindible como inalcanzable. Tan variado como inmutable.

Es un día hermoso y mucha gente pasea por la playa. Aparte de los veraneantes habituales, noto que hay un hombre extraño: de frondosa barba y con un caballete. Lo veo trastear con sus colores.

Pinta al aire libre, algo novedoso, mientras nosotros disfrutamos de nuestro tiempo.

Un instante detenido en el tiempo, eso es lo que intenta capturar.

Soy una parisina de vacaciones, elegantísima. Un blanquísimo parasol me resguarda de un sol impertinente, capaz de mancillar mi piel nívea como mi vestido y evita ese bronceado grosero que tan poco conviene a su delicadeza.

Un caballero me acompaña del brazo, quizás un amigo, un esposo o un pretendiente. Nunca lo sabrán.

Tú no sabes quién soy yo, pero en ese momento, en esta playa, fuimos felices.


Graziella Boffini