
Nuestra tierra es sagrada, tenemos que amarla y respetarla.
Que sería de nuestra vida sin árboles, flores, jardines, mar, montañas blancas de nieve y toda la variedad de animales, nuestros amigos? Sin embargo se podría vivir muy bien sin plástico, sin prisa, paseando más.
Necesitamos mucho menos de lo que tenemos: dos coches, tres móviles; dos pares de zapatos serian suficientes como lo eran una vez, pero siempre queremos más y para obtener esto olvidamos lo que realmente es importante para nuestra felicidad y bienestar: el aire puro, el sol, el agua transparente y los paisajes maravillosos que te llenan el alma.
Afortunadamente, los jóvenes ahora tienen conciencia ecológica, esperamos pronto también los adultos.
La única manera de proteger nuestra tierra es amarla y amarnos a nosotros mismos.
Leda Negri

